Salir a comer en cualquiera de los restaurantes de Medellín es una experiencia que se potencia cuando van los más pequeños del hogar. Con ellos el rato generalmente es más divertido y ameno gracias a sus ocurrencias y a sus risas fáciles. No obstante, algunas veces por la misma naturaleza de los niños o debido a pequeños errores de los padres, la oportunidad de pasar un rato agradable no se consigue con facilidad.

En El Rancherito brindamos todas las condiciones de espacio, ambiente y cortesía para que los niños se sientan cómodos y puedan vivir una gran experiencia. También una carta con platos creados especialmente para ellos. Pero por hábitos creados o imposiciones fuera de lugar el momento familiar a veces no resulta tan agradable como se espera.

Consejos a padres que llevan sus hijos a los restaurantes de Medellín

Una cena familiar tiene que ser un encuentro enriquecedor, en el que los lazos afectivos entre padres e hijos crezcan, y al mismo tiempo se cumpla el objetivo final de visitar alguno de los restaurantes de Medellín: disfrutar la más rica y variada comida. Para alcanzar estas metas traemos las siguientes sugerencias para que el tiempo padre – hijos sea nutritivo a todos los niveles.

  1. Deja que tus hijos elijan su plato

Como en El Rancherito la mayoría de restaurantes de Medellín tienen un menú amplísimo. Como dice el titular deja que ellos escojan, es decir, que tengan voz y voto. No importa la comida o cantidad que deseen, es su decisión. ¿Qué puedes hacer? Guiarlos en la elección, pero la última palabra la deben tener ellos.

  1. No los obliguen a dejar el plato limpio

Una frase recurrente en la mesa cuando hay niños “desganados” es: ¡se lo come todo! Eso está mal; los niños deben aprender a escuchar su cuerpo para saber cuando se ha saciado. Cuando adquieren esta habilidad elegirán más sabiamente qué y cuánto pedir.

  1. Llévelos desde temprana edad a establecimientos públicos

Los buenos hábitos se crean desde los primeros años de vida. Hacer los niños visitantes frecuentes de cualquier local comercial los dota de destrezas sociales en primer lugar, y de un gusto por diversos olores, sabores e ingredientes que se mantendrá durante toda su vida.

  1. Sea un buen ejemplo

Los niños, particularmente los más pequeños, aprenden por imitación. Un buen padre le muestra a su hijo cómo debe comportarse en la mesa desde todos los sentidos. En otras palabras, lo educa en pautas de cortesía y prácticas correctas en la mesa.

Con las anteriores sugerencias en El Rancherito esperamos dos cosas:

  1. Que apliquen estas recomendaciones en su familia.
  2. Que visiten nuestros restaurantes de Medellín, sus alrededores y Pereira para que vivan en sabor de nuestra tradición.